
SEXTA CINTA: DONDE SE EXPLICA CÓMO RECIENTEMENTE KAS PARECE HABERSE ENFRENTADO CON EL ENTERO MUNDO REIVINDICANDO EL IDELA COMUNISTA
(NOTA: El autor agradece muy vivamente a Oriol Martí que
le haya advertido de que en la primera edición en papel
de este libro se incluían, precisamente en este apartado
y de pluma del autor, unas desafortunadas analogías científicamente
inconsistentes. En esta edición electrónica han
sido suprimidas)
KAS se identifica en la continuidad de la lucha por el comunismo
Comprendido eso conviene que te diga que el documento de KAS afirma
con igual énfasis la otra componente de esa simbiosis pero
con el aumento de voltaje que implica la específica y explícita
apuesta por el comunismo. Porque los párrafos que te acabo
de leer se continúan con otros cuatro que son, precisamente
los que cierran y concluyen el documento. Atento. Te los leo:
"Pero la independencia sí sería imposible
si no fuera independencia efectiva de las/los oprimidas/os, si
no se independiza del imperialismo, de las invisibles pero irrompibles
cadenas del sojuzgamiento económico. La independencia no
existe cuando hay que besar la mano de quien te da de comer a
cambio de humillarte ante él. Eso es esclavitud encubierta
que más temprano que tarde se vuelve como vulgar neocolonialismo.
Del mismo modo en que la independencia no es una utopía
sino una necesidad, tampoco el socialismo es una utopía,
también es una necesidad. No estamos hablando de ni
defendemos a ciegas a los regímenes supuestamente socialistas
que han fracasado. El socialismo que Euskal Herria y que construirá
debe nacer de sus propias entrañas, de su sangre y su alegría,
de su sufrimiento y sus conquistas, de sus fuerzas conscientes
y de su placer. Solamente los dictadores falsarios, con mentalidad
jesuítica y triple moralidad impúdica, pueden mentir
sobre el modelo de socialismo que Euskal Herria necesita y construirá
en su momento. El socialismo es una necesidad porque el capitalismo
es la muerte. Así de sencillo. Más fracaso que el
socialismo está siendo el capitalismo.
Pero el socialismo no es el fin sino la entrada en la historia
verdadera. El socialismo, del cual sólo tenemos fugaces
y fulgurantes atisbos multicolores, es sólo el comienzo
de algo difícilmente imaginable con rigor científico
y prospectivo. El comunismo es un viejo y permanente sueño
de la humanidad oprimida que, contra todos los poderes habidos
y por haber, ha logrado infiltrarse de manera camuflada y parcial
en las viejas utopías, en las religiones primitivas, en
los textos sagrados que narran reinos de justicia y abundancia,
de ausencia de dolor, trabajo y sufrimiento. El comunismo nació
con nuestra especie y con su explotación se refugió
en la clandestinidad. Desde allí, desde las tradiciones
de los esclavos, parias, siervos, mujeres. pueblos oprimidos,
proletarios, minorías marginadas y excluídas, desde
el sufrimiento y el dolor, quiso una y otra vez tomar el cielo
por asalto aún sabiendo que le esperaban la derrota y la
tortura. Quiso vengar a la humanidad ajusticiando a dioses, reyes.
militares y empresarios. Sigue en el intento.
Nosotros no renunciamos, no podemos hacerlo, a esa larga
y gloriosa continuidad de luchas heroicas. Nos identificamos en
ellas como otras se identifican en nosotros. Donde haya una oprimida
y oprimido, allí estaremos; y donde nosotros estemos estarán
las oprimidas y oprimidos del mundo entero."
¿Lo ves?. Ahí está nítida y explícita
la afirmación del comunismo como meta y como finalidad,
como aspiración y como inspiración de una lucha
prolongada que dura ya miles y miles de años. Ahí
está desarrollada con implacable lógica y férrea
determinación la tesis central que enuncia que, sencillamente,
carece de sentido hablar de socialismo si al hacerlo no se avisa
al oyente del principio estratégico de que el socialismo
es sólo la fase consciente y transitoria que prepara el
desarrollo del comunismo.
Ahí está también el tan imprescindible recordatorio de la más fundamental enseñanza de la Historia: la de que EL COMUNISMO NACIO CON NUESTRA ESPECIE Y CON SU EXPLOTACION SE REFUGIO EN LA CLANDESTINIDAD. Frente a quienes todos los dias proclaman a los cuatro vientos como si fuera una verdad evidente la falsedad de que el capitalismo es la forma NATURAL de vivir y organizarse socialmente, ocultando que tiene sólo escasos quinientos años de existencia es preciso recordar que la que es cierta es la experiencia global, referida a la globalidad de las formas de actuar, del comunismo primitivo vivido durante tres o cuatro millones de años por las especies predecesoras de la del Homo sapiens sapiens a la que tú y yo pertenecemos. Con la añadidura de que incluso la mayoría de la duración alcanzada por nuestra especie (alrededor de 35.000 años) también la ha vivido en comunismo primitivo. Que sólo empieza a quebrarse cuando comienzan la división del trabajo y la aparición de excedentes. Quiebra que implica una lenta y larga evolución de la sociedad sin clases a la sociedad de clases. Larga y lenta evolución en la que los modos de producción comunitarios coexisten en el tiempo con los primeros cultivos de cereales y con la primera ganadería, haciéndolo también con las emergentes sociedades de clases y el emergente modo de producción tributario.
Fíjate, pues, cuanta razón no tiene el documento
de KAS cuando nos recuerda que "El comunismo nació
con nuestra especie y con su explotación se refugió
en la clandestinidad". Y como son sólo un puñado
de milenios de la vida de la humanidad los que ésta gime
en la explotación, padeciendo la división en clases,
frente a millones de años de comunismo primitivo vivido
por nuestra especie y sus antecesoras, no es de extrañar
que suceda lo que dice el documento de KAS. Que "el comunismo
es un viejo y permanente sueño de la humanidad oprimida".